Quiero decirles lo que pienso sobre lo popular , clásico culta , erudita o cualquier adjetivo que a uds se les ocurra , en mi opinión la música es música esta allí esperando ser escuchada , apreciada y si... claro tiene matices en sus estructuras , capacidad de despertar en uno gustos diferentes por un género u otro pero no entiende de clases sociales , color de piel , de religión , sexo o de cualquier otro gesto separatista generado por el ser humano ... siempre que alguien este dispuesto a escucharla y disfrutarla es popular lo demás son calificativos y adjetivos de quienes siempre necesitan generar ámbitos para sentirse superiores o diferentes a otros . La música es música .... disfrutenla en cualquiera de sus géneros

martes, 10 de noviembre de 2015

Luis Alberto ''Chichì'' Vidiella 2013 - Astilla de bandoneòn

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Grabado , mezclado y masterizado en La Colina Records entre los meses de marzo de 2011 y agosto 2012 en Paysandù , Uruguay 
Ediciòn pòstuma


Lista de temas


1- Algún camino (Chamamé , Luis Alberto Vidiella)
2- Fiel compañero (Chamamé , Luis Alberto Vidiella)
3- Sueños (Polca guaraní , Luis Alberto Vidiella)
4- Oro Viejo (Serranera , Luis Lemes Da Silva , Luigi Lemes , Eduardo Lemes)
5- María Santa (Zamba , Luis Alberto Vidiella)
6- Tristeza del exilio (Guarania , Oscar Pina , Luis Alberto Vidiella)
7- El tordillo – (Chamamé , Luis Alberto Vidiella)
8- Tu nombre en la noche (Milonga , Luis Lemes Da Silva , Eduardo Lemes)
9- Gabriel (bandoneón solo) (Bailecito , Luis Alberto Vidiella)
10- A Roquito Benítez (Milonga , Aníbal Sampayo , Luis Alberto Vidiella)
11- Rasguido yo’a (Rasguido doble , Luis Alberto Vidiella)
12- Celestina (bandoneón solo) (Zamba , Luis Alberto Vidiella)
13- Zurdo (Chamamé , Luis Alberto Vidiella)
14- Orlando Lynch (Chamamé , Luis Alberto Vidiella)
15- Parecido (Chamamé , Luis Alberto Vidiella)
16- Mandoleón (Chamamé , Luis Alberto Vidiella)

Mùsicos y cantores invitados

Eduardo Lemes : Guitarra , bajo y voz
Osvaldo Sanguinet : Bajo
Oscar Pina : Voz , guitarra y arpa
Luigi Lemes : Voz
Leo Lemes : Voz 

Chichí Vidiella: el adiós al maestro del bandoneón

El lunes 30 de julio de 2012, una inesperada y fatal noticia inundó de congoja a la comunidad artística de Paysandú y la región: a los 79 años había fallecido el bandoneonista Luis Alberto “Chichí” Vidiella. Pronto la información se propagó por los medios de comunicación y las redes sociales, donde personas de todos los sectores de la sociedad expresaban su tristeza. Pocos días después, desde estas páginas recordamos a este músico que, en 64 años de trayectoria, supo ganarse el respeto y el afecto de su gente. No sería fácil, sin una larga investigación, seguir el rastro del músico por tantos pueblos y ciudades del departamento y la región, por fonoplateas y estudios, por grandes y pequeñas audiencias. Por lo tanto, esta nota no tiene pretensiones de ser un exhaustivo recuento ni una cronología de su historia. Más bien estará hecha de retazos de la memoria, recortes de diario, grabaciones, momentos compartidos...


Sus comienzos musicales


Chichí nació el 29 de octubre de 1932 en Tres Bocas de Cerro Chato, donde su padre era comerciante. En su familia materna había una fuerte inclinación hacia la música. Su abuela, Celestina Silva --también abuela de este redactor--, tocaba el acordeón de dos hileras y la guitarra, cantaba, y escribía poesía. Otros parientes también hacía música, y entre ellos había un tío que tocaba el bandoneón. En las reuniones familiares, la música siempre estaba presente. “Yo andaba en ese entorno, me entusiasmaba con esos sonidos”, recordaba Chichí en 1999. Su primer instrumento fue una armónica, que le regaló su padre. Luego, la abuela le consiguió un bandoneón y otro familiar, Carlos Silva, le enseñó los primeros acordes, "de oído".

Cuando la familia Vidiella se trasladó a la capital sanducera, comenzó a estudiar bandoneón, teoría y solfeo con Juan Martín “Tito” Lemes. En octubre de 1948 debutó en CW 35 Radio Paysandú. Y fue también allí donde conoció a Aníbal Sampayo, quien trabajaba como operador. Fue el inicio de una fructífera sociedad artística y una amistad que resistió el paso del tiempo. Cuando Sampayo volvió de Paraguay, donde viajó con el conjunto de los hermanos Arroyo y aprendió a tocar el arpa, convocó a Chichí y al guitarrista y cantor Orlando Lynch para formar un conjunto. En sus años en el campo, Chichí había a aprendido a polcas y chotis criollos. Con Sampayo, amplió sus conocimientos del folclore y aprendió “a acompañar cantores, a hacer notas largas, a encadenar acordes... todas esas cosas”. Antes había tocado tango en un conjunto de tango, que se llamaba “Juventud”.

En 1951 participó de una gira por Brasil junto a Sampayo, Lynch, Luis Lemes Da Silva y Leonardo Maristán. Al regreso se formó el dúo Vidiella - Lynch, una de las experiencias artísticas más queridas por Chichí, según expresó muchas veces. Vino después un tiempo de viajes a Montevideo, donde los dos amigos formaron un trío con un paraguayo. En radio El Espectador Vidiella conoció a Alfredo Zitarrosa, a quien lo unió una profunda amistad. En dos ocasiones Zitarrosa lo invitó a tocar en “Generación 55”, un programa que conducía en Canal 5. Chichí también fue muy amigo de otras figura emblemáticas del canto oriental de raíz folclórica, como Osíris Rodríguez Castillo o Carlos Molina.

Músico integral

De nuevo en Paysandú, en 1968 estudio´armonía con el músico fraybentino Ricardo Mañay.  Volvió al tango, siguió con el folclore, y profundizó en músicas más complejas, como la del argentino Astor Piazzolla. En 1977 conoció a Juan Bernardino Méndez, un músico paraguayo que llegaba a Paysandú a enseñar arpa. Su padre, Epifanio Méndez Fleitas, era un reconocido autor de canciones. Desde Buenos Aires, donde residían, convocaron a Vidiella para grabar en un disco de su conjunto “San Solano”, célebre en Paraguay. Fue la primera grabación profesional del sanducero, “y el inicio de una experiencia muy linda. Me quedé mucho tiempo en Buenos Aires, ya que después de la grabación estuvimos actuando. Hicimos un trío de arpa, bandoneón y guitarra y tocábamos en las peñas paraguayas". A su regreso, en 1979, se incorporó a la Banda Municipal como copista, mientras aprendía a tocar la tuba con su amigo Ernesto Cora.

A mediados de los '80, cuando Sampayo regresó de su exilio europeo, Chichí fue un apoyo musical fundamental para su viejo amigo. Tocaron en la sala Zitarrosa de Montevideo, en festivales como los de Durazno, Minas, Tacuarembó o Río Branco, y en Buenos Aires, entre otros lugares. 
En 1989 Chichí participó en la filmación de la película “Viento del Uruguay”, producida por la
Radiotelevisión de la Suiza italiana, dirigida por Bruno Soldini, inspirada en un cuento de Juan José Morosoli, y filmada en las sierras de Minas. En 1996 comenzó a dar conciertos como solista de bandoneón. El primero fue en un espectáculo donde actuaron los guitarristas de Zitarrosa. Recordaba especialmente otro que ofreció en 1997 en Punta del Este, donde conoció al pintor Carlos Páez Vilaró.

Además de bandoneón Chichí tocaba acordeón de dos hileras, quena, bombo leguero, guitarra, piano, tuba y bombardino. Incorporado a la banda, tocó tuba y bombardino, mientras continuó tocando el bandoneón con innumerables artistas populares. “Acompañé a cantores de cualquier cosa. Habría que preguntarme a quién no acompañé", decía en la conversación antes citada. "Toqué mucho en la noche también. Y de día estudiaba armonía, para no anquilosarme”. Nunca dejó de estudiar e investigar. Un buen ejemplo de su inquietud permanente fueron sus versiones en bandoneón de obras de Johann Sebastian Bach, que solía tocar en “Un programa común”, la audición radial de su amigo Milton Nan.


Su legado

En 2006 editó el libro “Nueve piezas para bandoneón”, que reúne algunas de sus creaciones.  En 2008, al celebrar 60 años de músico, la sociedad sanducera lo homenajeó con varias actividades culturales, entre ellas un festival en el Teatro de Verano “Eduardo Franco”. Por esos años actuaba en los escenarios al frente del “Vidiella Trío”, junto a este cronista y Osvaldo Sanguinet. En abril de 2011, en el marco del II Encuentro Nacional de Cultura de los Trabajadores, el Pit Cnt lo distinguió con el premio "José 'Pepe' D'Elía". Fue la primera vez que un músico recibió ese premio.

Supo transgredir --en el mejor sentido del término-- las fronteras musicales, con una disposición permanente a dialogar con músicos y artistas de de todas las edades y géneros. Con su eterna sonrisa y su fino humor, estuvo ahí para quien necesitara de su experiencia y sus conocimientos. Aunque solía reivindicar su condición de hombre de campaña y bandoneonista de folclore, supo integrarse con grupos de teatro y de carnaval, y hasta grabar y actuar con bandas de rock. Y siempre con un enorme respeto por la creación ajena. Como compositor dejó más de cien obras. Entre ellas hay zambas, chamamés, polcas, valses, tangos, un estilo. Hay canciones, en coautoría con poetas locales, y hasta algunas piezas experimentales, de carácter vanguardista.

El bandoneón de Chichí puede escucharse en un gran número de producciones fonográficas. Grabó con Sampayo, con Alberto Vargas y los Hermanos Pina, con los grupos “Carué”, “Aprenda Electrónica en 15 Días”, “Chilibandan”, “Tantomán” (a quienes acompañó en algunas giras); con los entrerrianos Israel Barreto y “Chasqui” García, con el montevideano Mauricio Castro, en las antologías “Los Cantores de Paysandú”. Hay también un disco suyo grabado hace unos cuantos años que permanece inédito, y otro muy reciente. Fueron sus últimas grabaciones, junto a una participación en el disco “Herencia”, de Tito Mendaro, que incluye un tema en su homenaje. Antes, en 2011, había grabado en el disco “Button Accordion and Bandoneon Music from Northern Uruguay”, del conjunto “Los Gauchos de Roldán”, que integró con los tacuaremboenses Walter Roldán, Ricardo Cunha y Bernardo Sanguinetti, con la participación como invitado de Héctor Numa Moraes. El disco, que contiene una polca, un chotis y un vals de Chichí, es un hermoso trabajo sobre el foclore uruguayo lanzado en el mercado musical norteamericano por Smithsonian Folkways Recordings, el sello discográfico de la Smithsonian Institution, el sistema nacional de museos de los Estados Unidos. Al enterarse del fallecimiento de Chichí el sello envió una nota de condolencia a sus familiares y amigos, en la que su director, Daniel Sheehy, expresa: “(...) Tuve el placer de estar presente en una sesión de grabación con Chichí en Montevideo, sesión que produjo un disco fenomenal y premiado de música tradicional del Uruguay. Para mi, Chichí encarnó un altísimo nivel artístico con una sensibilidad arraigada en el pueblo de base de su país. Chichí fue más que un músico destacado de su tradición; fue un símbolo y un embajador de lo mejor de su cultura. Siempre me acordaré de su gentileza, su dignidad y su talento extraordinario”.


A la hora del adiós, puede sonar gastado decir que seguirá entre nosotros. Sin embargo, es así. Su legado artístico es ahora patrimonio del pueblo sanducero. Su bonhomía, su alegría y su compromiso humano estarán siempre presentes en el recuerdo de quienes lo conocimos
                                         
                                                        (Inmensas gracias al autor anònimo de tan ilustrativa nota  )

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